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El contragolpe perfecto que clasificó a Bélgica a cuartos

Empezó por el arquero Courtois, siguió con De Bruyne y Meunier, y definió Chadli. Fue clave Lukaku, sin tocar la pelota.
No se pudo cargar

La cabeza fría. Ese debe haber sido el ingrediente principal del gol que hizo Bélgica en el último minuto del partido que acaba de ganarle a Japón y que lo clasificó a Cuartos de Final, instancia en la que deberá enfrentar a Brasil.

 

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Sin la cabeza fría, es imposible el contragolpe perfecto que ejecutaron los belgas después de que Japón les entrara al área con un córner que contuvo el arquero Courtois. Después de ir perdiendo 2 a 0, y de meter dos goles de cabeza para empatar, después de que la eliminación los mirara de frente, la Selección belga avanzó desde su campo para dar vuelta la historia y llevarse los abrazos de alegría al vestuario.

Los jugadores de Bélgica celebran el triunfo sobre el cierre del partido.

Los jugadores de Bélgica celebran el triunfo sobre el cierre del partido.

Con las manos, Courtois dio un pase que el mediocampo belga llevó hasta pasado el círculo central. Más cerca del área, los rojos abrieron la pelota hacia la banda derecha. Desde ahí llegó el centro que el delantero Romelu Lukaku dejó pasar a propósito: se llevó la marca y dejó libre a su compañero Nacer Chadli, que la empujó de un derechazo y la convirtió en el 3 a 2 definitivo. Algunas veces, los goles no los hacen quienes patean la pelota a la red.

El japonés Shoji no puede creer cómo se les escapó el partido.

El japonés Shoji no puede creer cómo se les escapó el partido.

El primero en caer tendido fue el arquero japonés, que se deslizó hacia su derecha para tratar de frenar el batacazo belga. Unos segundos después, apenas el árbitro pitó el final del partido, sus compañeros también se tiraron al piso: lloraron la derrota en Rostov. La victoria con la que pudieron soñar durante casi todo el partido pero que se les escapó en el último instante. En ese mismo instante, Bélgica era una fiesta.

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